Pués si, hace dos semanas estuve viendo Romancero Gitano en versión del ballet flamenco andaluz, dirigido por Cristina Hoyos, aquí mismito en Jaén, que ahora tenemos teatro, ya era hora, aunque yo le pondría 25 millones de pegas al mismo, pero solo voy a exponer unas cuantas que ya conocerá más de uno:
1. el nombre no me gusta, se llama Infanta Leonor, me hubiera gustado que hubiera tomado el nombre de algún personaje ilustre de la ciudad, preferentemente que hubiera tenido relación con la cultura, o incluso para no enfadarnos ni entrar en otras discusiones sobre si el personaje elegido se lo merece o no, haberle puesto simplemente Teatro Ciudad de Jaén
2. Es pequeño, ochocientas localidades, que visto el lleno que hubo el viernes para el romancero, se queda pequeño en seguida, el escenario es muy pequeño, alli estaban apretujados todos los bailarines y cantaores, y eso que es un espectaculo pequeño el que se representó, vamos que no piensen ustedes que vamos a poder ver un Cirque du soleil o una Fura en ese espacio escenico, que no se porque no se ha aprovechado el emplazamiento de la antigua cárcel y hubieramos tenido incluso oportunidad de ofrecer espectáculos al aire libre, pero “pa qué”.
3. La arquitectura del teatro no respeta en absoluto el entorno en que se encuentra, un intento de lo que ahora parece ser la máxima de todos los ayuntamientos, pon un Guggenheim en tu ciudad, pues noooo, cada sitio es diferente y ese no era el lugar apropiado para ello, en el casco histórico, absorbiendo parte de la muralla que rodeaba la ciudad antigua, enterrando nuestra historia con paneles metalicos y hormigon, que no aprendemos.
lo voy a dejar asi que me estoy cabreando, y voy a pasar al vino directamente, ese vino amarillo dorado con tonos metálicos de aromas acidos, con recuerdos de manzana, y ese vino color frambuesa intenso, con olor a frutas maduras del bosque, o rojo picota con aroma a vainilla y madera, aiss, que me fui a una cata de vinos a Granada el viernes con una estupenda congestión nasal, que no obstante no me impidió disfrutarla, aunque me faltó mi olfato para no confundir fresas con mantequilla, jeje, pero me lo pase muy bien, bebi mucho vino, y estuve de rebajas
Hala, ya no escribo más…
He convertido este blog en una especie de diario personal, cuando no era esa la intención inicial, seguiré intentándolo, me falta experiencia creativa.